¿Conoces el propósito de tu vida o vives la vida que otros han decidido por ti?

Estoy en un momento de preguntas y respuestas en casa. Escucho a mis hijos decidir que quieren estudiar y no puedo evitar ir al momento en que yo lo decidí.

Yo estudié lo que necesitaban mis padres para el negocio familiar y para cuando lo había terminado, con la primera crisis económica que yo recuerdo, tuvieron que cerrar.

No tuve orientación, ni nunca ejercí de ello. Ni me gustaba, ni sabía por dónde empezar.

Eso es sólo profesionalmente, pero conocer el propósito de nuestra va más allá de esa área de nuestra de vida.

El propósito de nuestra vida define nuestra esencia, el por qué y para qué de nuestra existencia. Da significado a cada uno de nuestros días. Nos marca el rumbo y dirección de nuestra  trayectoria. Aunque creo que la cuestión más importante es que llena el vacío que sentimos cuando no actuamos en coherencia.

Una frase que me encanta de Carl Jung es :

            “Hasta que no hagas consciente el inconsciente,  este dominará tu vida y lo llamarás destino, infortunio o suerte”.

Conocer el propósito de nuestra vida nos ayudará a establecer unas metas y objetivos realistas , coherentes y que contribuyan a conseguirlo. De igual manera, alineando nuestra pasión, misión, vocación y profesión ayudaremos a  dar sentido a nuestra vida.

He leído mucho acerca del propósito de nuestra vida y a menudo pensamos que se refiere a hacer cosas, a encontrar caminos, a cambiar de vida, de trabajo. Pero hoy en día, creo que el propósito de mi vida va encaminado a saber quién soy , a conocer mis debilidades y actuar en consecuencia.

A saber al lado de quien quiero estar, a decir que “NO “sin sentirme culpable. Conocer mis derechos asertivos y aplicarlos en toda su esencia.

El propósito de mi vida pasa por acompañar a los demás a ser quien son y quien han sido siempre, alejando el “YO” y apagando la voz de mi EGO al creerme responsable de ese cambio.

 El propósito de mi vida es  ayudar a los demás, siempre que eso no suponga exceso y sobrecarga en mi alma ; Siempre que ayudar no suponga olvidarme de  mí misma ; Siempre que esa ayuda , no significa creerme con el derecho de reclamar nada a cambio.

Conocer el propósito de nuestra vida es como conducir un barco y eso nos hace expertos tripulantes en el agua y en la vida. Si el viento va a favor aprovecharemos para dirigirnos a nuestro destino desplegando las velas. Por el contrario, si va en contra, ajustaremos las velas para seguir con el rumbo previsto. No habrá tormenta que nos haga dudar de nuestro camino, de nuestra misión, de quien somos.

Conocer el propósito de nuestra vida puede marcar la diferencia entre vivir plenamente una vida con rumbo establecido, con flexibilidad en la dirección y  disfrutando del viaje. O por el contrario, navegar sin rumbo, con insatisfacción y vacío. Intentamos llenar ese vacío en el exterior, una mala alimentación, en objetivos incompletos, objetos materiales..etc.  Pero la frustración es mayor ya que el bienestar de obtenerlo desaparece en el mismo momento de haberlo conseguido.

Practicar Mindfulness me ha ayudado a ello, pero  he de reconocer que es un camino largo y difícil cuando comienza y no es la única herramienta que necesitamos, sin voluntad y constancia no sería posible.  Lo que sí es seguro es que merece la pena.

Y tú, ¿Conoces el propósito de tu vida?

Como siempre , espero vuestros comentarios..

Mil gracias,

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6 comentarios

  1. En una ocasión leí : el propósito de la vida es una vida de propósito.
    Adopté la reflexión porque me encantó.

  2. Me ha encantado el artículo. Precisamente en estos días acabo de terminar mi segundo poemario. Mi vida ha cambiado muchísimo, pero, para bien. Siento que paso a paso voy encontrándome a mí misma. Un beso grande

  3. Desde los 16 años en que emprendí mi primer viaje aventurero en la Armada Española, he entrado en varios puertos tales como, empresario en el mundo del motor vendiendo coches, entrenador nacional de fútbol sala, administrador de empresas, profesor para opositores en la Armada, Jefe de Deportes de la tv local de mi ciudad y finalmente como Director Comercial de Telecomunicaciones. Todos estos proyectos conseguidos fueron proyectados y estudiados con una intensa y profunda preparación profesional, NUNCA renuncié a unas perspectivas ansiadas por mí y, todas se consiguieron, a base de estudios, ilusión y cocinadas lentamente; es indudable que durante la travesía, tuve que plegar las velas a veces, ocasionadas por personas que traicionaron mi confianza, a pesar de haberles ayudado en momentos difíciles pero, una vez apartadas de mi entorno, el barco soltó sus velas y el viaje acabó felizmente. María, comparto plenamente el contenido, porque hoy en día disfruto de una buena calidad de vida, sigo haciendo mucho deporte porque se me apetece y cuido mi cuerpo con una dieta sana que me permite gozar, de momento, de una Salud de hierro, porque lo he buscado y he conseguido hasta hoy los objetivos que me había propuesto al iniciar mi singlad irá. Me resta un reto personal que cumplir a muy corto plazo. Un beso.

  4. Guau! No dejas de sorprenderme!
    Me ha encantado la metáfora del barco. Intentaré aplicarla, y eso sí, espero que no vengas tormentas muy fuertes!
    El problema es que nos importa demasiado lo que piensen los demás, y eso nos coarta constantemente, aunque cada vez más intento que eso no me ocurra, aunque he de reconocer que es complicado…
    Por lo pronto, agarraré BIEN FUERTE mi timón.
    Un abrazo fuerte, guapa!

  5. Que bonito lo que escribes, no hay mayor propósito en la vida que conocerte desde tu consciente , tu verdadera
    esencia

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